Esta actitud tan firme en "defensa" de las fronteras de otros países
contrasta con la tibieza con que tratan los flagrantes crímenes de guerra y
actos de genocidio que Israel comete contra la población palestina.
- Desde septiembre de 2.000 hasta diciembre de 2.001, el Ejército y Policía
israelís han matado a más de 750 palestinos (en muchos casos en situaciones
en que no corría peligro ninguna vida) en controles, disparando contra
manifestaciones, bombardeando zonas residenciales y comisarías de
policía...
- La Fuerza de Defensa Israelí, siguiendo una política de ejecuciones
selectivas de palestinos que se suponía que estaban planeando o habían
perpetrado atentados, ha asesinado a más de 40 palestinos mediante ataques
en los que resultaron muertas también más de 20 personas que se encontraban
casualmente en el lugar.
- Las fuerzas israelíes bombardearon poblaciones palestinas, aislando
casi todas las ciudades y pueblos palestinos por medio de puestos de control,
barreras de tierra, bloques de cemento o vallas metálicas.
Esta situación se ha agravado desde el 11-S. Sin embargo EE.UU. no ha tomado
ningún tipo de represalias ni ha emprendido acciones contra Israel.
Pero no es sólo Israel quien parece contar con impunidad para efectuar actos
de genocidio. Existen más países que, pese a llevar políticas de genocidio en
mayor o menor grado no sólo no son invadidos o siquiera amonestados, sino que
se sientan a menudo con el gobierno de los EE.UU. en cumbres internacionales.
Estos son sólo algunos ejemplos.
- Además de Irak, también Turquía efectúa actos de genocidio contra la
población kurda de su país, sin embargo, jamás EE.UU. ha hecho el más mínimo
amago de actuación en su contra.
- Rusia lleva a cabo una dura política de represión contra la población
de Chechenia, sin embargo no sólo EE.UU. no actúa en su contra, sino que se
sienta junto a ella en las cumbres del G-8.
- El Ejército mexicano ha aplastado durante años a las poblaciones
indigenas de zonas como Chiapas, siempre a favor de los grandes terratenientes
de la zona, sin que esto impida a EE.UU. firmar con México (además de
con Perú y otros países americanos de políticas dudosas) un ambicioso tratado
para convertir al continente americano en la comunidad de mercado más
grande del mundo.