Literatura de ciencia ficción

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La literatura se define como el arte que tiene como instrumento la palabra y, por extensión, al conjunto de las obras literarias. Así, la literatura de ciencia ficción es el conjunto de obras literarias que tienen la ciencia ficción como temática.

En la literatura de ciencia ficción se establece entre autor y receptor un pacto de ficción basado en la asunción de unas premisas contrafactuales pero científicamente plausibles (a diferencia del realismo, donde no se admiten premisas contrafactuales y de la fantasía, donde se recurre a premisas no plausibles como la magia).

Los escenarios y situaciones resultantes de este pacto de ficción permiten al autor desarrollar unas ideas (el nóvum) y sus consecuencias (en el caso de la ciencia ficción especulativa) o alimentar el sentido de la maravilla del receptor (en el caso de la ciencia ficción maravillosa).

Tabla de contenidos

Características de la literatura de ciencia ficción:

La ciencia ficción es un género literario proyectivo: imagina un mundo posible en el que ocurren los acontecimientos narrados. Una vez establecido el pacto de ficción con el lector, ese mundo posible se convierte en el mundo real durante el tiempo que dura la lectura.

Cada mundo posible, dentro de la literatura, se identifica como ficticio a través de unas marcas de ficcionalidad (elementos que lo delatan como evidentemente no real). Es decir, el autor no pretende pasar como real lo que narra sino que propone un pacto al lector para asumirlo como cierto durante un tiempo.

Así pues, tenemos tres elementos de la ciencia ficción como género proyectivo: el mundo posible, las marcas de ficcionalidad y el pacto de ficción.

Sin embargo, la ciencia ficción posee un tipo específico de marcas de ficcionalidad, crea un mundo posible que cumple unas reglas muy concretas y, por lo tanto, propone un determinado pacto de ficción con el lector cuyas características son muy diferentes del exigido en otros géneros proyectivos, y que determinarán la forma interior del género

Mundo posible en ciencia ficción:

Según se desprende de la definición aportada de ciencia ficción, el mundo posible creado para contener las historias de este género debe cumplir dos características básicas: ser coherente y plausible. Es decir, debe diferir de nuestra realidad lo suficiente como para asumir que es ficción, pero su premisa debe excluir cualquier vestigio sobrenatural. En el mundo que describa podrán aparecer cuantos elementos extraños se le antojen al autor, pero desvinculados de todo elemento fantástico.

Marcas de ficcionalidad en ciencia ficción:

Estos elementos extraños son las marcas de ficcionalidad. Algunas serán comunes incluso con los géneros realistas, como el uso de un narrador diferente del autor real y diferente del narrador histórico o la construcción de un tiempo ficticio (muy atrás en el tiempo, sin ubicación temporal o en el futuro). Pero en ciencia ficción estas marcas son extraordinariamente variadas: la construcción de un espacio ficticio en un planeta diferente de la Tierra, una nave espacial o una ciudad subterránea, la presencia de seres extraterrestres, humanos modificados o capacidades fuera del alcance de un humano normal como el teletransporte o la telepatía. Sin embargo, una vez más, estas marcas deben ser coherentes y plausible.

Pacto de ficción en ciencia ficción y horizonte de expectativas:

El lector, al asumir todo lo anterior como cierto durante el acto de leer, acepta el pacto de ficción propuesto por el autor. Sin embargo, como hemos observado, este pacto de ficción exige el mantenimiento de unas premisas de plausibilidad y coherencia que determinaran fuertemente lo que el lector puede esperar o puede tolerar que suceda.

Se trata del horizonte de expectativas, que en ciencia ficción será muy diferente de los horizontes de expectativas creados por otros géneros. No obstante, hay que aclarar que el horizonte de expectativas no depende exclusivamente del pacto de ficción que se establece, sino también de cada lector en concreto, cuyo bagaje anterior, su forma de sentir o sus meros gustos personales pueden predisponerle a favor o en contra de que sucedan ciertas cosas en lo narrado.

Resulta evidente que si el autor se mantiene estrictamente dentro del contexto de lo esperable por el lector, la obra discurrirá sin sobresaltos y, posiblemente, también sin alicientes.

Por ello, el autor con frecuencia se ve impelido a forzar el pacto de ficción, a ponerlo a prueba para sobrecoger al lector o maravillarlo con alguna propuesta extraordinaria. A veces el lector asumirá la propuesta y otras veces no.

Adicionalmente, cierto tipo de ciencia ficción basa su funcionamiento en la comparación del mundo de ficción propuesto y el mundo real, con el fin de especular acerca del segundo al confrontarlo con la posibilidad del primero. Esto produce que el lector se vea sometido a un esfuerzo adicional al tener que sostener la existencia de ambos mundos de manera simultánea, donde el pacto de ficción se encuentra constantemente en peligro.

Nóvum:

Artículo principal: Nóvum

En estrecha relación con las características del mundo posible propuesto en una obra de ciencia ficción y las marcas de ficcionalidad que lo delatan, Darko Suvin propuso el concepto de nóvum, un adelanto humanístico fundamental en el argumento de la obra literaria, una innovación con respecto a la realidad que se mantiene dentro de lo racional y que impulsa el desarrollo narrativo de cada obra en concreto.

La aceptación del nóvum es el requisito inicial para establecer el contrato de ficción, por lo que la presencia del nóvum en una obra la vincula con la ciencia ficción, considerándose una característica interna del género.

Conclusión:

La forma interior del género de ciencia ficción no obedece a planteamientos temáticos o argumentales (estos son meras marcas de ficcionalidad), sino a una especial manera de construir el mundo posible y, por lo tanto, de plantear el pacto de ficción, bajo unos presupuestos racionales al tiempo que radicalmente innovadores con respecto a la realidad.

Aparte de esto, la manera en que el autor enfoque y maneje este pacto de ficción puede resultar en efectos muy diferentes sobre el lector, quien confrontará lo narrado con lo esperado. A veces, el horizonte de expectativas del lector se verá superado por una propuesta extraordinaria y deslumbrante, sumiéndolo en el sentido de la maravilla. Otras veces, el autor manipulará el pacto de ficción para obligar al lector a confrontar aspectos concretos de la realidad, generando un efecto prospectivo.

Orígenes de la literatura de ciencia ficción:

Por sus características internas (abordadas en el apartado anterior) no se cumplen los requisitos para que aparezca verdadera literatura de ciencia ficción hasta el surgimiento de la modernidad. El afán racionalizador del hombre moderno (el surgido a partir del renacimiento y la ilustración) es una característica absolutamente necesaria según las propias premisas del género.

Este periodo, en el que se concibe la ciencia y la tecnología como una herramienta reformadora de un mundo imperfecto, y que puede dar respuestas absolutas, produce una literatura racional que, cuando especula, lo hace de una manera crítica con el presente pero positiva en cuanto a las posibilidades del futuro. Por todo ello, el subgénero literario más característico de esta época (que sería la de la ciencia ficción primitiva) es la utopía.

Sin embargo, la modernidad empieza a ser criticada apenas ha alcanzado sus mayores cotas de esplendor. El romanticismo representa la decepción del hombre ante la presunción de que la ciencia podría explicarlo todo. Surgen géneros que exploran y rescatan estas sensaciones de irrealidad, como el terror y la fantasía. Y surge la ciencia ficción también, como una réplica a la seguridad que en el paradigma anterior se tenía en que la ciencia haría avanzar las sociedades hacia su perfección.

Sin renunciar a los avances y comodidades que la ciencia aporta, los autores de esta nueva época especulan con las consecuencias negativas que la ciencia también trae consigo, y explotan el miedo a lo desconocido, no sólo en cuanto a imaginar futuros posibles, sino también en cuanto a su visión agria de un presente que también atemoriza porque cambia tan deprisa que ya es futuro.

Periodos usualmente aceptados:

Debido a la evolución del género a lo largo del tiempo, existe una cierta relación entre época y estilo, pero esta relación no es rígida. Es decir, que si bien el ciberpunk parece surgir en la década de los '80 y decaer en la de los '90 hacia el postciberpunk (similar pero de tono menos pesimista), esto no implica que no haya obras como Todos sobre Zanzíbar, escrita en 1968, que tengan muchos componentes ciberpunk. Del mismo modo, si bien buena parte de la ciencia ficción de la edad de oro era Space Opera esto no implica que no haya Space Opera incluso hoy en día (la saga del nexo del agujero de gusano es un buen ejemplo).

Teniendo todo lo anterior en cuenta, establecer una historia de la literatura de ciencia ficción estableciendo límites cronológicos para diferentes estilos no es fácil.

Esta que sigue es una división establecida por Brian W. Aldiss y que ha sido usualmente aceptada.

Ciencia ficción primitiva (hasta 1818):

Artículo principal: Ciencia ficción primitiva

La ciencia ficción primitiva es aquella que tiene lugar antes del nacimiento oficial del género. Se trata, en general, de viajes fantásticos como los que el Barón de Munchausen hace a la Luna, sin que se aprecie en ellos más intención que la de entretener o divertir.

Tal vez, el intento más serio de hacer ciencia ficción en esta época sea Utopía, de Tomás Moro. En este libro se describe en forma de narración la sociedad de la isla Utopía, sociedad que Moro pretendía que fuera perfecta y que garantizara la felicidad de sus ciudadanos.

Inicios de la ciencia ficción moderna (1818 - 1937):

Artículo principal: Inicios de la ciencia ficción moderna

Se considera que la novela Frankenstein de Mary W. Shelley marca los inicios de la ciencia ficción moderna tal y como hoy la entendemos. Cierto que su doctor Frankenstein parece más un alquimista que un científico (al menos en la forma en que hoy los imaginamos), pero su especulación acerca de los deberes morales de un creador para con su criatura sigue vigente en Blade Runner, más de un siglo y medio después.

Esta es la época de Julio Verne y H.G. Wells, primeros exponentes de dos tipos de ciencia ficción muy diferente, pero que caracterizan perfectamente el origen del género. Por una parte, la novela científica de Verne refleja la mentalidad científica positivista de la época. Por contra, las elucubraciones sociales de Wells reflejan la súbita preocupación de la sociedad antes los vertiginosos cambios que traían los avances científicos.

Edad de oro (1938 - 1950):

Artículo principal: Edad de oro

Se considera que la edad de oro de la ciencia ficción marca el asentamiento definitivo del género. se data el inicio de esta época en 1938, cuando John W. Campbell toma las riendas de Astounding.

Es la época de las revistas pulp y la Space Opera.

Edad de plata (1951 - 1962):

Artículo principal: Edad de plata

Según muchos la edad de plata no existe de forma independiente, siendo más bien una extensión de la edad de oro. Esta apreciación no carece de sentido ya que buena parte de sus autores que destacaron en al primera época (los omnipresente Isaac Asimov, Robert A. Heinlein o Arthur C. Clarke) son los mismos que seguirían destacando en la segunda.

Tal vez lo que distinga a la edad de oro de la de plata sea más la adquisición de una cierta madurez (p.e.: la energía atómica ya no es la energía del futuro sino una poderosa arma de destrucción masiva) y la edición de libros, desligando al género de las revistas.

Nueva ola (1963 - 1979):

Artículo principal: Nueva ola

La nueva ola nace en inglaterra en 1963, cuando Michael Moorcock asume la dirección de New Worlds y se produce el auge de autores como Brian W. Aldiss o Robert Silverberg.

A diferencia del periodo anterior, la nueva ola sí supuso un cambio de estilo y autores. Esta época supuso el despegue definitivo del género, desligándolo de los viajes espaciales y haciéndolo mucho más especulativo. Las historias de aventuras siguen existiendo, por supuesto (y existirán siempre), pero surgen obras como Flores para Algernon, El hombre demolido o Muero por dentro, mucho más maduras y profundas.

Ciberpunk (1980 - 1990):

Artículo principal: Ciberpunk

El ciberpunk es un género muy característico de la década de los '80. Tiene su origen en el descreímiento de las bondades de la ciencia. Durante las décadas de los '30 y los '40 se esperaba que los progresos tecnológicos trajeran un futuro de paz y prosperidad, pero medio siglo después se tenía la percepción de que no sólo el desarrollo no había traído dicha prosperidad, sino que para cada nuevo descubrimiento existía una posible aplicación militar, terrorista, opresora...

Teniendo esto en cuenta y viendo los avances de la informática o de la ingeniería genética, muchos autores imaginaron futuros distópicos en los que estas nuevas tecnologías y el desarrollo de las ya existentes contribuían a alienar y dominar todavía más al ser humano.

Postciberpunk (desde 1991):

Artículo principal: Postciberpunk

El postciberpunk es una evolución del ciberpunk. Comparte con él el interés en las nuevas tecnologías y sus posibilidades, pero con un enfoque mucho más optimista. Los personajes del postciberpunk son individuos integrados en la sociedad que se valen de la ciencia para defenderla o, incluso, mejorarla.

A diferencia del ciberpunk, este género ha tenido mucho menos calado.

Otras divisiones:

Por supuesto, la anterior es una división arbitraria y no por ser usualmente aceptada es la única.

Orson Scott Card:

Orson Scott Card, en su antología Obras maestras de la ciencia ficción unifica la edad de oro y la de plata en una edad de oro que se extiende desde 1938 a 1963, y unifica el ciberpunk y el postciberpunk en una única época a la que denomina "generación mediática", por la influencia del cine y de la televisión.

La relación entre las divisiones de Card y la de Aldiss es la siguiente:

Periodo Acontecimiento que lo inicia Aldiss Card
- 1818   Ciencia ficción primitiva
1818 - 1939 Publicación de Frankenstein Inicios de la ciencia ficción moderna
1939 - 1950 John W. Campbell toma el mando de Astounding Edad de oro Edad de oro
1951 - 1962   Edad de plata
1963 - 1980 Michael Moorcock toma el mando de New Worlds Nueva ola
1980 - 1990   Ciberpunk Generación mediática
1990 -   Postciberpunk

John Clute:

John Clute, en su enciclopedia habla de "ciencia ficción primitiva" desde Frankenstein hasta el final de los años '10; el periodo comprendido desde los años '20 hasta los '50 lo denomina "edad de oro"; y divide por décadas los periodos posteriores.

Es decir:

Periodo Clute
- 1919 Ciencia ficción primitiva
1920 - 1959 Edad de oro
1960 - 1969 Años '60
1970 - 1979 Años '70
1980 - 1989 Años '80
1990 - 1999 Años '90
2000 - Su cronología no incluye estos años, al ser su enciclopedia anterior a ellos.
Historia de la ciencia ficción
Periodos: Artículos: Categorías:
Anterior a 1818 Ciencia ficción primitiva Ciencia ficción primitiva
1818 - 1937 Inicios de la ciencia ficción moderna Inicios de la ciencia ficción moderna
1938 - 1950 Edad de oro Edad de oro
1951 - 1962 Edad de plata Edad de plata
1963 - 1979 Nueva ola Nueva ola
1980 - 1990 Ciberpunk Ciberpunk
Posterior a 1990 Postciberpunk Postciberpunk
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