Alien, el octavo pasajero

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Nota: Este artículo se refiere la película de Ridley Scott. Para otros usos ver Alien.

Alien, el octavo pasajero
Ficha técnica
Título original: Alien
Nacionalidad: Reino Unido
Estreno 1: 25 de mayo de 1979
Duración: 116 min.
Ficha artística
Dirección: Ridley Scott
Guión: Dan O’Bannon y Ronald Shusett
Producción: Gordon Carroll, David Giler, Walter Hill, Ivor Powell, Ronald Shusett
Fotografía: Dereck Vanlint, Denys Ayling
Música: Jerry Goldsmith
Reparto: Tom Skerritt, John Hurt, Sigourney Weaver, Ian Holm, Veronica Cartwright, Yaphet Kotto, Harry Dean Stanton, Helen Horton, Bolaji Badejo
Información suplementaria
Otros datos: Diseños originales:
H.R. Giger, Ron Cobb, 'Moebius', Chris Foss
Imdb: Ficha en Imdb
Notas:
  1. Fecha de primer estreno. No tiene por qué coincidir con el estreno en salas comerciales o emisión en abierto; puede ser en premieres, festivales u otras formas de distribución reducida o exclusiva.

Ridley Scott (1979)

Sinopsis:

En su viaje de regreso a la Tierra, la tripulación de la nave comercial Nostromo es despertada del hipersueño por la computadora central. Se ha recibido una posible señal de socorro de origen desconocido y, según las cláusulas del contrato, deben investigarlo.

Tras descender a la superficie, el capitán y dos miembros más de la tripulación salen de la nave en busca del origen de al señal, y dan con los restos de lo que parece una nave extraterrestre abandonada. Lamentablemente, al investigar los restos, uno de los tripulantes, Kane, es atacado por un parásito que se abraza a su cara.

Contraviniendo los protocolos de cuarentena, el capitán lleva de vuelta a Kane a la enfermería del Nostromo para que sea atendido, lo que resultará ser un terrible error.

La película:

La película presenta un escenario claustrofóbico (el Nostromo, una astronave comercial en una larga travesía, aislada de todo y de todos y con una tripulación reducida y no bien avenida) con decorados muy cuidados y creíbles. En este entorno, se desarrolla una historia de terror bien conducida, inquietante y angustiosa.

En esta obra, la ciencia ficción es únicamente el marco que permite la correcta ambientación de la historia y la credibilidad del mismo contribuye definitivamente a que funcione.

La nave Nostromo carece de hiperespacio, ansible u otra tecnología análogamente fantástica. Es una nave de carga, rudimentaria y sólida, sin espectaculares armas ni dispositivos que no necesita para realizar su misión. Sus tripulantes no son militares ni héroes extraordinarios, sino trabajadores.

El alien:

Uno de los mayores aciertos de al película y seguramente el aspecto más icónico de la misma, es el diseño del propio alien. Ningún monstruo terrestre podría haber igualado el terror que imbuye una criatura como esta, extremadamente resistente, inteligente y sanguinaria, dotada de una determinación por la aniquilación tan sobrenatural que sólo es asumible gracias a su origen extraterrestre.

En este sentido se puede relacionar Alien con las novelas psicológicas de ciencia ficción que abordan el tema de la comunicación y contacto con supuestas razas extraterrestres, como Brigadas del espacio o Solaris. Indudablemente mucho más cercana a la primera, la criatura tiene más que ver con las chinches de Heinlein y su instinto homicida contra la raza humana. Ash, oficial científico de la nave Nostromo, establece estas características en sus diálogos con la tripulación: el espécimen tiene una belleza en su diseño sólo comparable con su agresividad, y no se puede razonar con él. Los propósitos últimos del alien son incognoscibles: No se sabe de dónde ha surgido ni por qué pretende matar a todo ser vivo a bordo de la nave. Su comportamiento no puede ser evaluado conforme a parámetros humanos ni se comporta como una alimaña terrestre.

Gran parte de la tensión de la película, y aquello que la emparenta con los clásicos de terror, se debe a la forma de matar del alien, al acecho. La muerte puede estar en cualquier parte, surgir en cualquier momento. En parte debido a los recursos limitados con que contaba Ridley Scott, pero también a una decisión predeterminada por ocultar su apariencia, el ataque es sólo un flash, la criatura es apenas percibida.

El diseño de la criatura es, en sí misma, una pieza de arte realizada por H.R. Giger, un artista gráfico y escultor suizo prácticamente desconocido para el gran púbico hasta entonces. Giger se inspiró en algunas especies terrestres, como la doble mandíbula de la morena pero, sobre todo, en una pintura de 1976 Necronom IV. Sobre ese diseño fue modificando algunos aspectos, como la decisión de eliminar los ojos, un punto que añadía aún más extrañeza e inquietud a un monstruo.

El éxito del patrón del alienígena cazador de humanos trataría de ser emulado con Depredador, saga, sin embargo, mucho más cercana al género de aventuras que al de terror. Curiosamente, ambas criaturas encontrarían una unión en una protosecuela que explicaría los orígenes de ambos, relacionados ya no sólo por la búsqueda del éxito comercial de los productores de Hollywood.

Diseño:

Aparte del diseño de la criatura y del abrazacaras (el parásito que ataca a Kane), Giger también marcó con su sello característico los interiores de la nave alienígena, con su aspecto biomecánico. Suyo también es el diseño exterior de la nave, así como la figura del "piloto", el space jockey, cuyo papel en la trama conduciría, muchos años después, a la secuela Prometheus (Ridley Scott, 2012).

Sin duda, Giger realizó unas contribuciones innovadoras y enormemente influyentes en películas posteriores, pero la película contó además con un elenco de diseñadores más que envidiable. Se suele mencionar siempre a Moebius, a quien corresponde el mérito del curioso aspecto de los trajes espaciales, inspirados en armaduras japonesas, y que son una referencia a la compañía Yutani, fabricante de la Nostromo.

Ron Cobb , quien ya trabajaría con Dan O’Bannon en Dark Star (John Carpenter, 1974), contribuyó al diseño exterior de la Nostromo y, especialmente, al diseño de los interiores, logrando ese toque realista, gastado y funcional.

Resulta interesante señalar que Giger, Moebius, Ron Cobb y Chris Foss, así como Dan O’Bannon, todos ellos coincidieron en el grupo de artistas que se congregaron en torno al proyecto fallido de Alejandro Jodorowsky de llevar a la gran pantalla Dune (1965), la novela de Frank Herbert. Jodorowsky quiás no consiguiera poner en marcha su desmesurada visión, pero de aquel trabajo y de las relaciones se beneficiaron una serie de películas de ciencia ficción, como Alien o la propia La guerra de las galaxias (George Lucas, 1977).

El metraje extra:

En la edición en DVD de la película podemos encontrar algunas claves del comportamiento del alienígena.

En las escenas finales, cuando la teniente Ripley (Sigourney Weaver) huye de la nave encuentra a sus compañeros desaparecidos. Están prisioneros en una especie de costra viscosa endurecida. Por la secuela de la película, Aliens: El regreso, sabemos que los aliens (podemos tomarlo como nombre de la especie) dejan así a sus víctimas frente a los huevos prestos a eclosionar, proporcionándoles un huésped que garantice la supervivencia de una nueva generación.

Es decir, que las escenas recortadas trasforman al ser implacable que invadió las pantallas del circuito comercial en algo menos terrible: un simple animal que completa un ciclo vital incapaz de comprende que, sin huevos, su implacable ejercicio de aniquilación es inútil.

Estas ideas acerca del ciclo vital de la criatura, así como su relación con otra especie extraterrestre, fueron rescatadas para la secuela que unía el origen de los aliens con los predator, en la película titulada con simpleza Aliens vs predator.

No sabemos si Ridley Scott recortó estas escenas por motivos comerciales (evitar una película demasiado larga) o si fue un intento deliberado de evitar que el alien resultara demasiado animal y, por ello, menos temible. Esto último es, incluso, discutible. El hecho de que el alien fuera inteligente o no no resta el terror de intuirlo acechante en cada uno de los rincones de la nave.

En cualquier caso, la película es un magnífico ejemplo de cine de terror.

Premios:

Obtenidos:

  • 1979: Concha de plata en el festival de San Sebastian a los mejores efectos especiales
  • 1980: Oscar a los mejores efectos visuales y por el diseño de la criatura creados por el pintor surrealista suizo Hans Rudi Giger
  • 1980: Premios Saturn (3) a mejor director, película de ciencia ficción y actriz de reparto (Veronica Cartwright)
  • 1980: Premios BAFTA (2) a mejor diseño de producción y banda sonora
  • 1980: Premio Hugo a la mejor representación dramática
  • 1980: Premio Seiun a la mejor obra de cine o teatro
  • 2000: Selección Chlotrudis: 33º puesto mejores películas del siglo XX
  • 2002: Incluida en el National Film Registry
  • 2003: Premio DVDX por la Tetralogía de Alien en DVD Alien Quadrilogy
  • 2004: Premios Sierra por la Tetralogía de Alien en DVD Alien Quadrilogy
  • 2010: Premios Sierra por la Tetralogía de Alien en DVD Alien Anthology
  • 2011: Premios Saturn a mejor colección en DVD por la Tetralogía de Alien Alien Anthology

Finalista:

  • 1979: Premios de la British Society of Cinematographers (Derek Vanlint)
  • 1980: Oscar a mejor dirección artística
  • 1980: Premios Saturn (4) a mejor actriz (Sigourney Weaver), guión, maquillaje y efectos especiales
  • 1980: Premios BAFTA (4) a mejor vestuario, edición, actor de reparto (John Hurt) y actriz más prometedora (Sigourney Weaver)
  • 1980: Globos de oro por la música de Jerry Goldsmith
  • 1980: Premio Anthony Asquith por la música de Jerry Goldsmith
  • 1980: Grammy por la música de Jerry Goldsmith
  • 2004: Premios Saturn por la Tetralogía de Alien en DVD Alien Quadrilogy
  • 2004: Golden Satellite por la Tetralogía de Alien en DVD Alien Quadrilogy
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