Desgraciadamente Philip K. Dick ha muerto

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Desgraciadamente Philip K. Dick ha muerto
Autor: Michael Bishop
Otros títulos: La ascensión secreta o Llorad, Philip K. Dick ha muerto
Datos de primera publicación(1):
Título original: Philip K. Dick is Dead, Alas
Revista o libro: Philip K. Dick is Dead, Alas
Editorial: Tor Books
Fecha Noviembre de 1987
Publicación en español:
Publicaciones(2): Desgraciadamente Philip K. Dick ha muerto
Otros datos:
Saga: No pertence a ninguna saga
Premios obtenidos: No se le conocen
Otros datos: No hay otros datos
Fuente externa: Ficha en Tercera Fundación
Notas:

  1. De la presente variante. Puede haber variantes anteriores. Consultar la fuente externa para ampliar información.
  2. Publicaciones en español las que la presente variante ha aparecido. Puede haber otras publicaciones de esta misma u otras variantes. Consultar la fuente externa para ampliar información.

Michael Bishop (1987)

Se trata de un magnífico libro, ameno y, en muchas ocasiones, divertido.

La trama:

Comienza en 1982, el mismo día que Philip K. Dick sufre una apoplejía fulminante. En ese momento las nanomáquinas que alberga en su interior crean un duplicado de su cuerpo que es llevado ante una inteligencia extraterrestre superior.

Tras este preludio el relato se traslada a una ucronía en la que EE.UU. ganó la guerra de Vietnam y Nixon gana cuatro elecciones presidenciales consecutivas. La Constitución estadounidense se ha convertido en papel mojado y los derechos civiles son aplastados por el Gobierno. Existe censura, campos de concentración para disidentes, ajusticiamientos secretos...

En este escenario, nada hace pensar a Cal, de ideas claramente izquierdistas y fan de Dick (autor prohibido excepto por unas pocas obras que no son de ciencia ficción) que va a verse extrañamente involucrado en un plan para derrocar a Nixon.

Estilo y referencias:

En la ucronía que trata este libro, además de los hechos históricos hay curiosas alteraciones, como los nombres (el presidente Jack F. Kennedy o el empresario Todd Turner) o los títulos de las obras de Dick (¿Sueñan los androides con vicepresidentes ambiciosos?).

El estilo imita muy bien al de Dick, quizá no tanto en la literatura como en los múltiples pequeños detalles que alteran la realidad (materialización y desmaterializaciones de personajes) y sus justificaciones (la existencia de cuerpos místicos disponibles por aquellos que están en realidades paralelas).

En definitiva, una lectura muy recomendable.