La isla del doctor Moreau (Libro)

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Nota: Este artículo se refiere a la novela de H.G. Wells. Para otros usos ver La isla del doctor Moreau.

La isla del doctor Moreau (Libro)
Autor: H.G. Wells
Otros títulos:
Datos de primera publicación(1):
Título original: The Island of Dr Moreau
Revista o libro: The Island of Dr Moreau
Editorial: Heinemann
Fecha Fecha desconocida de 1896
Publicación en español:
Publicaciones(2): La isla del doctor Moreau
Otros datos:
Saga:
Premios obtenidos:
Otros datos:
Fuente externa: Ficha en Tercera Fundación
Notas:

  1. De la presente variante. Puede haber variantes anteriores. Consultar la fuente externa para ampliar información.
  2. Publicaciones en español las que la presente variante ha aparecido. Puede haber otras publicaciones de esta misma u otras variantes. Consultar la fuente externa para ampliar información.

H.G. Wells (1896)

Es, sin duda, uno de los grandes relatos de Wells.

El protagonista es un náufrago que arriba a una isla en la que habita un misterioso científico: el doctor Moreau. A medida que el relato transcurre, el protagonista descubre que este doctor está tratando de, combinando los embriones, crear seres quiméricos: mitad hombre, mitad animal. (Es cierto que, hoy en día, esto se haría mediante ingeniería genética, pero hay que recordar que Wells escribió la novela antes del descubrimiento de la molécula de ADN).

Para mantener dominadas a sus criaturas, el doctor Moreau se autoproclama deidad y confía a las quimeras unas tablas de la ley que deben cumplir. Sin embargo, éstas son incapaces de resistir sus impulsos animales y al final se revelan contra su creador.

Este libro retoma así el mismo problema planteado en Frankenstein y, más tarde, en Blade Runner: la responsabilidad del científico.

Y es que la ciencia ofrece grandes posibilidades, muchas de las cuales son aberrantes. Es responsablidad del científico, como hombre moral, no traspasar ciertas puertas.

Pero el libro, al igual que Frankenstein nos hace ver que, trapasados ciertos límites, el científico está obligado a hacer frente a nuevas responsabilidades: las que tiene para con sus criaturas que, habiendo sido creadas por su voluntad, pueden exigirle que les rinda cuentas por las taras con que las ha hecho cargar.