Los ojos de Dios

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¡Atención, spoilers!

Aquí se desvelan detalles de la trama y el argumento


Los ojos de Dios
Autor: Peter Watts
Otros títulos:
Datos de primera publicación(1):
Título original: The Eyes of God
Revista o libro: Solaris
Editorial:
Fecha Marzo de 2008
Publicación en español:
Publicaciones(2): Cuentos para Algernon: Año I
Otros datos:
Saga:
Premios obtenidos:
Otros datos: Ficha en SFDB
Fuente externa: Ficha en Tercera Fundación
Notas:

  1. De la presente variante. Puede haber variantes anteriores. Consultar la fuente externa para ampliar información.
  2. Publicaciones en español las que la presente variante ha aparecido. Puede haber otras publicaciones de esta misma u otras variantes. Consultar la fuente externa para ampliar información.

Peter Watts (2008)

Se trata de un relato breve, apenas una escena: un pasajero de avión se encuentra en la cola ante la puerta de embarque. Antes de embarcar los pasajeros deben pasar por una máquina que lee sus pensamientos a fin de garantizar la seguridad del vuelo.

Sin embargo, la conciencia del protagonista no está limpia. Siente atracción por los niños y, aunque nunca ha hecho nada malo, la máquina revelará sus impulsos a los guardas, una violación de su intimidad que le resulta violenta y humillante.

De esta forma, el relato especula acerca de diversos temas: por una parte el equilibrio entre seguridad y privacidad, uno de los más habituales en la ciencia ficción. Son innumerables las obras que han planteado este problema y, como ellas, adopta la forma de un escenario en el que el equilibrio se ha roto en favor de la seguridad, violando la privacidad de los ciudadanos hasta el punto en que ni tan siquiera sus pensamientos están libres de escrutinio.

El segundo es más interesante por menos tratado: ¿Somos culpables de nuestros impulsos? El protagonista se defiende diciendo que no ha hecho nada malo, pero eso no parece servir a los guardas que le dan acceso al avión bloqueando sus impulsos. ¿Es culpable un hombre por sentir atracción sexual hacia niños si nunca ha hacho nada malo? ¿Acaso no sentimos todos impulsos delictivos? ¿No deberíamos ser juzgados por nuestros actos, ser culpables sólo de aquellos impulsos que no podemos contener? ¿O debería ser legítimo bloquear los impulsos potencialmente peligrosos antes de permitir que otros sufran daños? ¿Está nuestro derecho al libre albedrío por encima de la seguridad de nuestras posibles víctimas?

En definitiva, un relato breve y claramente especulativo más interesado en desarrollar unas ideas que un argumento.

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